
Archivo del Autor: Rafa Poverello
Calidad

Aprobado, por Café
Una historia.
Un niño sale del colegio, tendrá apenas 9 o 10 años. Su padre lo espera en la puerta. Se saludan y se sonríen. El hombre se dirige a su hijo después del beso de rigor:
–¿Qué tal te salió el examen del otro día?
–Bien –contesta el niño con cierta indiferencia.
Saca unos folios escritos a mano y con una circunferencia roja en la parte superior y se los entrega al padre, quien abre los ojos como platos.
–¡Un siete! Es que eres el mejor. Muy bien, ¡qué orgulloso estoy de ti!
El niño lo interrumpe, sin la más mínima descortesía, abre su mochila y, con una sonrisa que derretiría un iceberg y una emoción fuera de toda duda, le muestra otro folio en blanco con un dibujo.
–Mira, te he hecho un Christmas.
El padre lo coge, lo mira distraídamente y sin la más leve mueca de alegría le dice:
–Bien, guárdalo; vámonos. Sigue leyendo
El dogma de la Inmaculada Constitución

Democracy Nowaday, by sujawoto
Pues vaya, me volví a equivocar. Un año más. Mira que lo intento, me lo propongo al principio de cada mes de diciembre; tirar de memoria sin tener que recurrir al calendario, pero nada, que soy cerril y no hay manera de meterme por vereda. Por más que sea católico y todo.
Pero volvieron a tocar las campanas a rebato a principios de la semana pasada; en labios de mi compañera.
–Entonces, ¿el miércoles tenemos que ir a tocar a la misa?
Se me abrieron los ojos como platos. No se me cayeron de las cuencas de purito milagro. Nuevamente en un brete. Y no porque sea yo muy constitucionalista, tanto como para convertirla y todo en día de precepto, sino porque, un año más, no tenía pajolera idea de si el día seis era el de la Inmaculada o el de la Constitución. Si es que los ponen tan pegaditos uno al lado del otro.
–Pero… el seis, ¿qué día es, la Constitución o la Inmaculada?
Menos mal que de despistes andamos sobrados ambos y eso rebaja siempre tu percepción de autoestupidez, porque ella tampoco tenía ni idea.
No es cuestión de descojonarse, porque la cosa no es tan fácil de distinguir ni para un experto ni para un tipo como yo que se pasa un buen rato cada día echando un ojo a las noticias. A saber. Sigue leyendo
Jabato

Dog, by truth-truth
Amanecíamos hace pocos días con la noticia de que, en el Parlamento Británico, los señores y señoras diputadas habían votado que los animales (no humanos, que también el homo sapiens es un bicho) no eran seres sensibles, es decir, que no son capaces de sentir dolor entre otras cosas. Los motivos que pueden esgrimirse para tamaña barrabasada científica han sido varios, pero tampoco hay que espantarse habida cuenta de que en diversos estados de EE.UU. se sigue estudiando en las escuelas públicas tan ricamente el creacionismo.
El caso es que con este tipo de cuestiones quedan claras dos cosas, o al menos una de las dos: que esos personajes que se sientan en sus banquillos de la Cámara no tienen mascotas y nunca se han relacionado con otras especies –que sería la opción menos mala– o que quienes no muestran sentimientos son ellos –la opción peor y más probable–.
Numerosos estudios científicos van mostrando con mayor claridad la sensibilidad del mundo vegetal y su reacción ante determinados estímulos, aunque carezcan de sistema nervioso central, y van estos representantes de la ciudadanía a decir que si le pegas una patada a un perro chilla porque no tiene otra cosa que hacer. Así nos va. Sigue leyendo