«Eider y el cuerno arcoíris»

El 30 de abril es el cumpleaños de una amiguita a la que quiero mucho. Se llama Vera y tiene 6 años además de una familia muy especial.

Tan especial que me encanta regalarle cositas tontas de esas que se le ocurren a uno escribir y dibujar cuando escucha otras cosas aún más tontas, sin cursiva.

«Eider y el cuerno arcoíris» se llama el cuento, una historia de diversidad, enfocada sobre todo en la diversidad sexual.

¿Sabéis que en todo el mundo hay menos personas que nacen pelirrojas a las que nacen con características de intersexualidad? Y no son a las primeras a las que se les ponen peros, vaya.

Podéis descargar el cuento pinchando aquí o sobre la imagen de la portada de abajo.

Un beso a todes y espero que os guste, a vosotres y a vuestres hijes.

La Cenicienta que no era doncella

    A veces tiene uno iniciativas que surgen por una memez, por un comentario a vuela pluma de alguien a quien quieres.

    –¿Sigue habiendo cuentos clásicos alternativos en la Teje? Tengo que ir a mirar, que me paso todo el día tuneando la Cenicienta a Vera.

    No lo dije, porque no sabía el tiempo del que iba a disponer, pero lo pensé de inmediato. «¿Y si me pongo y hago yo uno?». Y lo que comenzó como una tontada, sacando imágenes y dibujos de aquí y de allá, para no tardar mucho en rematar la faena, se convirtió en el cuento que viene a continuación: «La Cenicienta que no era doncella». Será que conozco a Vera, y que sé que le gustan tanto los trajes de princesa y los príncipes azules como su madre los detesta.

    Como digo en la dedicatoria del cuento: Para todas las familias que sueñan un modelo diverso de educación.

    Y gracias a todas las mujeres que cada día me han ayudado a ser menos machoman. Entre ellas, Macarena, la mamá de Vera.

    Para leer el cuento o descargarlo puedes pinchar aquí o encima de la portada.