«La historia del camello que llora» (2003)

Camello que llora2    Si eres mujer, de Mongolia, te da por dedicarte al cine y encima haces semidocumentales tienes que ser muy buena para hacerte un hueco y ser además nominada a los Óscar.

     Todo eso en su conjunto lo tiene de sobras la directora Byambasuren Davaa, que con un estilo tan delicado como ausente de artificios sumerge al espectador en medio del desierto mongol y lo hace observador impaciente de pueblos que ya han sido olvidados y fagocitados por la sociedad de consumo capitalista.

     Codirigida por el director italiano Luigi Falorni, a quien conociera en Munich, «La historia del camello que llora» es el paradigma del lugar en el que pone la nota la directora y guionista residente en Alemania, tal y como volvería a mostrar al público con «El perro mongol»: hacerlo partícipe de la vida sencilla de los nómadas que habita en una yurta en mitad del desierto del Gobi. La excusa que le sirve de preludio es el nacimiento de una cría de camella albina que la madre rechaza sin que lleguemos a saber muy bien por qué. Antes, durante y después de dicho suceso, Davaa nos golpea la mente una y otra vez con la trascendencia de en dónde reside lo verdaderamente importante para tener una vida plena. Y no son los recursos, ni el progreso, ni un trabajo estable… sino el amor y el respeto a la naturaleza, a aquellas tradiciones que no han perdido ni su cordura ni su belleza; en definitiva, hacia toda realidad con la que nos relacionamos a diario y hacia la que debiéramos quizá hacer un mayor esfuerzo por comprender, como la única forma viable de hallar una solución o asumir con tranquilidad no lograr hallarla. Continue reading

Mi bici y sus peligros

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Bicycle wheel, by xbastex

    Soy un kamikaze. Un peligro público, que nadie se lleve a engaño. Verme pedalear con mi bicicleta por las calles de Córdoba debe de dar más miedo al respetable que un camión de esos del DAESH cargado de explosivos. La gente honrada, el ayuntamiento, la policía local deberían de perseguir a capa y espada a aquellos seres despreciables que, como yo, se pasan buena parte del día dando por culo a conductores de bien o turistas despistados cuyo único deseo es poder ir a sus anchas y panchas sin aguantar vueltas ciclistas ni que les arrolle un vehículo de dos ruedas, por más que vaya por el devaluado carril bici.

    Lo mismo estoy exagerando, pero es lo que debería pensar tras la ristra de improperios que me ha venido a mal escuchar de diferentes labios y rostros crispados en estos años de circulación sobre mi bicicleta azul cobalto. Y eso que jamás he tenido un solo percance del que haya sido responsable, directo o indirecto.

    Así, a vuela pluma, sí que se me ocurren variadas circunstancias de las que, parece ser, tuve yo la culpa en virtud de la cantidad de insultos y maldiciones que me endilgaron sin pelos en la lengua. Continue reading

Mantra ecológico

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Recycle Reduce Reuse, by kevin dooley

    Ya, con la que está cayendo con la corrupción hablar de medioambiente y reciclaje puede sonar hasta a coña. En realidad, lo que simboliza es un botón de muestra más del engaño masivo al que tratan de someter desde arriba al ciudadano medio responsabilizando de todo -o de casi todo- al consumidor de a pie. Como la crisis, claro, porque quisimos vivir por encima de nuestras posibilidades. Y al fin y al cabo también en los contenedores se echan cosas corruptas y el plástico, al igual que las causas de los pobres, nunca prescribe.

     El caso es que se nos vende el reciclaje y la preocupación por el medioambiente de una forma la mar de apañá. Sólo falta que el gobierno de turno nos monte un spot con algo así como “el medioambiente somos todos” o “No uses plástico, que es muy drástico”.

     Y venga con las normativas europeas para acá, y venga con las leyes para allá. Como si las que no les interesan las cumplieran igual de bien. Por poner un ejemplo que viene a colación podemos hablar de la condena impuesta el año pasado a España por no haber garantizado que 30 vertederos existentes cumplieran los requisitos ambientales, o las múltiples denuncias internacionales por los recortes a las renovables y el famoso impuesto al sol que penaliza el autoconsumo. Pero claro, es que en el mundo no manda ni la UE, lo hacen las multinacionales, y las eléctricas son una de ellas.

     La última ha sido lo de tener que pagar por ley las bolsas de plástico ligeras en los supermercados. Directiva europea, insisten. El caso es que, una vez más, quien va a tener que pagar por las puñeteras bolsas será la clientela. Curioso, porque no prohíben tenerlas en las cajas y ofrecerlas a pesar de lo perjudiciales que son para el ecosistema, sino darlas gratis. Que no digo yo que esté mal que la peña deba traer la bolsita de su domicilio -a ser posible bolsa de tela-, que algo hace, pero pregunto yo: ¿será más dañina una puta bolsa de plástico que la amplia gama de productos envasados en plástico, envueltos en plástico, fabricados de plástico que caben en dicha bolsita y que van a seguir vendiendo en los supermercados como si tal cosa? Seguro que no, pero eso de prohibir ganar pelas a los grandes es harina de otro costal. Continue reading

Sufrir sin dignidad

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Empatía, por Luiso García

    Debatíamos hace poco en una reunión acerca del antropocentrismo, del especismo y del animalismo. Como era de suponer, habida cuenta de las propias definiciones que unos dicen y otros rechazan nos vimos avocados a hablar sobre un concepto tan etéreo como la dignidad. Posturas enfrentadas y difíciles de argumentar con la debida objetividad. Es como ponerse a hablar del aborto, de la felicidad o de los derechos humanos universales. Todos son temas morales y filtrados necesariamente por nuestra escala de valores y nuestra filosofía de vida, los cuales, a su vez, dependen de experiencias personales o una determinada sensibilidad.

    ¿Quién decide lo que es la dignidad, quién la tiene o si es algo que viene impostado de nacimiento? Recurro a la RAE, como suelo hacer, a ver si me aclara algo: cualidad de digno. Y echo un ojo a la palabra digno/a.

Del lat. dignus.

1. adj. Merecedor de algo.

2. adj. Correspondiente, proporcionado al mérito y condición de alguien o algo .

3. adj. Que tiene dignidad o se comporta con ella

4. adj. Propio de la persona digna.

5. adj. Dicho de una cosa: que puede aceptarse o usarse sin decoro. Salario digno, vivienda digna.

6. adj. De calidad aceptable. Una novela muy digna.

    Por si había dudas, ahora surgen más. Se pone uno a leer con detenimiento las definiciones y hay algo común a todas ellas: la dignidad parece depender en mayor grado de algún condicionamiento externo que decide que cierta persona u objeto es merecedor, tiene suficiente mérito o condición, o se adapta a determinada calidad. Difícilmente puede algo resultar más subjetivo. Continue reading